Querida Tamara:
Llevamos tres años juntos y hace muy poco por fin le pusieron nombre a lo que te pasa. Antes de eso hubo muchas consultas en las que te dijeron que era normal que doliera. No lo era.
Te veo cada día. Veo los días buenos y los días en los que no puedes ni levantarte. Veo cómo te callas el dolor para no preocupar a nadie, y cómo en cada consulta vuelves a explicarlo todo desde cero.
Yo no puedo quitarte el dolor. Ojalá pudiera. Lo que sí sé hacer es construir cosas. Así que te he hecho esto.
Le he puesto Fefi por mi abuela. No tuvo endometriosis, pero era la mujer más cariñosa que he conocido y siempre cuidaba de todo el mundo. Quería que lo que te acompañe se pareciera un poco a ella.
Fefi es para ti. Para que no tengas que acordarte de todo. Para que entiendas lo que te dicen. Para que llegues a la consulta con todo claro y nadie te vuelva a decir que exageras. Y para que, cuando el dolor no te deje pensar, tengas a mano lo que te ayuda.
Y es para todas las que estáis igual. Por eso es gratis, y lo va a seguir siendo.
Te quiero.
Raúl